Radioterapia


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máquina de radioterapia

¿Qué es?

La radioterapia es un tratamiento para el cáncer. Consiste en la aplicación de radiación sobre los tejidos cancerosos con el objetivo de destruirlos. Los rayos X tienen la capacidad de atacar las células cancerosas y de afectar su ADN de manera que no puedan multiplicarse y crecer.

La radioterapia es una especialidad de la medicina oncológica. Se aplica sobre todo en los tejidos dañados por el cáncer, que demuestran ser muy sensibles a la radiación. Un tejido sano seria capaz de reconstruirse después de estar sometido a la radiación, mientras que un tejido canceroso muere con más facilidad.

El efecto de la radioterapia no es inmediato. Por esta razón el paciente necesita de más de una sesión para ver los resultados. Las células cancerosas solo mueren tras un tratamiento de días o semanas.

La radioterapia participa en los tratamientos contra el cáncer desde hace más de un siglo. Al principio el método era rudimentario y poco seguro pues era muy difícil que el médico pudiera localizar a ciencia cierta el tumor. Actualmente, con los avances tecnológicos la radioterapia es un tratamiento seguro y eficaz.

La radioterapia se utiliza para destruir los tejidos tumorales, pero también para dar alivio a algunos síntomas del cáncer. Se estima que seis de cada diez pacientes afectados por el cáncer reciben radioterapia, ya sea como tratamiento exclusivo, como parte de un tratamiento que incluye otras terapias o en un momento determinado de la enfermedad.

 

Tipos de Radioterapia

Los tratamientos de radioterapia se adaptan a los pacientes y a las características de su cáncer. Se trata de un espectro de atención muy variado y complejo.

Se dice que el tratamiento con radioterapia es siempre personalizado, puesto que cada individuo tiene unas condiciones particulares que intervienen en su manera de asumir y evolucionar con el tratamiento.

Por este motivo existen diversos tipos de radioterapia que obedecen a criterios diferentes como la distancia a la que deben aplicarse los rayos, según la secuencia temporal y según el objetivo específico que persiga.

Para intentar resumir y hacer el tema más comprensible, hablaremos sobre todo de los dos tipos de radioterapia más conocidos: la radioterapia externa y la radioterapia interna.

Radioterapia externa

En este caso las radiaciones se generan y se emiten a través de unas máquinas especializadas capaces de alcanzar mucha precisión. Es el tratamiento más utilizado.

Consiste en que el individuo asiste de manera ambulatoria a determinadas sesiones de radiación, la persona se ubica a cierta distancia de los equipos y desde allí recibe los rayos, que pueden ser rayos gamma, x, protones, electrones, entre otros.

Para realizar la radioterapia externa es importante definir la zona a tratar, lo que va a determinar la posición en la que el paciente recibe el tratamiento.

Este es un procedimiento que se realiza mediante la simulación. Luego de realizar las pruebas necesarias (un escáner o tomografía computarizada), el oncólogo deberá definir las zonas cancerigenas y tratar de aislar las zonas de tejido sano.

La mayoría de las veces el profesional realiza un dibujo externo de referencia, sobre la piel del paciente que indica la localización de los tejidos tumorales. Con esta información se planifica el tratamiento, determinando cuantas sesiones de radiación necesitará el paciente.

Radioterapia interna

De creación más reciente la radioterapia interna es una técnica de tratamiento contra el cáncer que introduce la radiación en el cuerpo mediante isótopos radioactivos. Es decir, que diminutos cuerpos radioactivos se implantan al interior del organismo, específicamente en la zona afectada.

La fuente que emite la radiación puede ser líquida o sólida. Cuando se trata de un cuerpo sólido se denomina braquiterapia. Normalmente son pequeñas formas que recuerdan semillas o cápsulas.

En el caso de la fuente líquida, la radiación se aplica por vía intravenosa, de modo que los rayos viajan por el torrente sanguíneo hasta encontrar las células cancerosas para destruirlas.

Aunque parece más riesgosa que la radiación externa, la radiación interna permite que grandes dosis de radiación se trasmita a una distancia muy corta, potenciando su efectividad. Por otra parte, esta cercanía hace que los tejidos sanos circundantes también se vean mucho menos afectados.

Las personas que reciben radiación interna deben permanecer aisladas y bajo estricto control médico. El tratamiento puede durar solo unos minutos o algunos días.

 

Efectos secundarios

escaner radioterapiaLa radioterapia es un tratamiento muy poderoso. Su eficacia para la destrucción celular es tan alta que en ocasiones afecta también a los tejidos sanos. Esta afectación puede incluir algunos síntomas en la salud y en la calidad de vida del paciente. Diariamente la tecnología trabaja para hacer mas llevadero el tratamiento.

Actualmente la radioterapia demuestra mayores y mejores resultados reduciendo sus efectos secundarios. En una etapa primaria del tratamiento la persona se siente bien, no hay que olvidar que la radioterapia es un tratamiento de acumulación. Solo algunos días después, el cuerpo asimila que está siendo sometido a la radiación.

Los efectos secundarios responderán a las características del tratamiento pero sobre todo al paciente que lo debe soportar, su historia clínica es fundamental en el proceso de recuperación.

Los efectos secundarios más conocidos de la radioterapia son: La fatiga y las reacciones epidérmicas.

La fatiga

El agotamiento y una continua sensación de cansancio puede presentarse horas o días después de la sesión de radioterapia.

En un principio los pacientes no están limitados en el desarrollo normal de sus actividades, sin embargo en caso de que este síntoma se presente, se recomienda alternar la actividad con el descanso.

La sensación de fatiga deberá desaparecer de manera definitiva una vez que el tratamiento ha terminado, en un periodo de al menos dos semanas.

A las personas que sufren de fatiga a causa de la radioterapia se les recomienda:

  • Contar con la ayuda de alguien.
  • Limitar el número de actividades o mezclarlas con periodos de descanso.
  • Crear estrategias para no dejar de comer por falta de energía, consumir alimentos ya listos, o congelar la comida.
  • Mantenga una buena hidratación.
  • Aumente y respete sus horas de sueño.

Reacciones cutáneas

Las personas sometidas al tratamiento con radioterapia frecuentemente sufren de problemas en la piel.

Se trata de una reacción de la epidermis que cubre la zona que se está tratando. La piel se torna roja y reseca como si estuviese expuesta a largas horas de exposición solar. Esta irritación desaparecerá, en la mayoría de los casos, semanas después de detener el tratamiento.

Sin embargo, conviene poner atención a estas reacciones puesto que sin la atención necesaria la piel podría descamarse en exceso llegando a producir líquidos.

Para tratar estas afecciones la mayoría de veces se recomiendan soluciones tópicas, pero deben tenerse también en cuenta ciertas recomendaciones:

  • Lavar la zona sólo con jabones suaves y naturales.
  • Evitar el uso de desodorante, perfume o maquillaje en la zona afectada.
  • Ponerse ropa suave.
  • Secarse suavemente la piel después de la ducha.
  • Evitar la exposición solar.
  • No introducirse en el mar.

Otros efectos secundarios menos frecuentes son: boca reseca, caída del cabello, náusea y vómitos, diarrea, pérdida de apetito, entre otros.

 

Sobre el tratamiento

El tratamiento de la radioterapia es indoloro. Las únicas molestias que pueden presentarse son a causa de los posibles efectos secundarios.

El tratamiento de radioterapia a menudo de utiliza de manera neoadyuvante, es decir, que la finalidad de su uso es reducir el tamaño del tumor para más adelante poder realizar la cirugía de extirpación de tumor con más éxito.

La radioterapia puede aplicarse de manera radical o única, quiere decir que este es el único tratamiento posible para tratar la enfermedad.

Existen tratamientos de radioterapia que se aplican después de que la persona ha sido sometida a la quimioterapia o a la cirugía. En este caso la radioterapia se aplica como un tratamiento de consolidación de la cura. El objetivo es terminar de erradicar cualquier traza de la enfermedad.

La radioterapia también puede aplicarse excepcionalmente dentro de una sesión de cirugía, en este caso se trata de una dosis única.

Durante el tratamiento el cuerpo está expuesto a rayos de alta potencia. Aunque se trata de un procedimiento seguro que puede terminar antes de que la persona perciba algún efecto negativo.

 

Recomendaciones sobre cómo enfrentar la radioterapia

Vale la pena tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • Muchas veces los tratamientos con radioterapia incluyen un cambio en la alimentación. La dieta está asociada al tipo de cáncer que sufre la persona y a la zona en que se ubica. En todo caso, se recomienda llevar una alimentación equilibrada, que incluya alimentos de todo tipo y altas dosis de frutas y verduras.
  • Descanse más de lo normal. Puede que en un principio no sienta los efectos del cansancio, pero este puede venir como un efecto a largo plazo. Su cuerpo está recibiendo rayos muy poderosos por lo que conviene dejar que el cuerpo repose y recupere energía.
  • Mantenga informado a su médico sobre cualquier medicamento, vitamina o suplemento que este tomando mientras está haciendo el tratamiento. Sólo de esta manera el médico podrá tener claro los resultados esperados.

Seguido un vídeo donde se dan recomendaciones y consejos que ayudan a reducir el impacto de los efectos secundarios, dando información general sobre la terapia, mejor modo de prepararse y modo en que se realiza:

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