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Tratamientos no farmacológicos del parkinson

molecula levodopaLa base del tratamiento de la enfermedad del Parkinson es principalmente farmacológico.
Es necesario tomar la Levodopa, molecula productora de Dopamina y que mejora la coordinación de movimientos, tan necesaria para los pacientes como puede ser la Insulina para una persona diabética. No obstante, es preciso en muchas ocasiones complementar estos tratamientos con terapias no farmacológicas que son interesantes para mejorar muchos aspectos de la enfermedad, beneficiosas tanto para el paciente como para familiares y cuidadores.

Según la Doctora Angels Bayès, neuróloga y responsable de la unidad de Parkinson del Centro Médico Teknon en Barcelona el abordaje de la enfermedad ha de hacerse de forma integral, contemplando no tan solo el Parkinson, sino otros síntomas que pueden presentarse..

En relación a las terapias no farmacológicas, la Dr. Bayés nos habla de la fisioterapia, un tratamiento muy interesante para mejorar los aspectos motores del Parkinson, así como la capacidad física del paciente y su mantenimiento muscular. Con ella también se trabajan movimientos rotatorios que mejoran la flexibilidad del paciente y se obtienen pistas, ya sean auditivas o visuales, que pueden ayudar a mejorar situaciones comunes y molestas como los bloqueos que sufre el enfermo al realizar ciertas actividades como pueden ser el caminar.
Además de todos estos beneficios, también puede ayudar a hacer los traslados del paciente mucho más sencillos, mejorar la calidad de vida. Según la Dra. Bayés. este tratamiento no tiene indicios de que pueda frenar la progresión de la enfermedad. Esta y otras terapias están orientadas a proporcionar también un soporte a familiares y/o cuidadores del paciente, gracias a apoyos psicológicos orientados a paliar el gran impacto que supone el Parkinson. Esto se realiza a través de psicólogos y programas psico-educativos a nivel europeo que se imparten en centros como Teknon de forma gratuíta, dirigidos a pacientes y a familiares.

Respecto a los trastornos del sueño y ansiedad que sufren estos pacientes, existe una gran variedad de complicaciones que pueden sufrir los enfermos, que van desde los ya comentados hasta el polo más opuesto, exceso de somnolencia o trastornos de conducta durante el sueño, desde movimientos a gritos y demás.
La forma de ayudarlos dependerá del propio tipo de trastorno, en su mayoría tratados con ansiolíticos para hacer desaparecer la ansiedad.

En el aspecto no farmacológico tendríamos una serie de medidas generales que se pueden tomar para aumentar la relajación del paciente que en cualquier caso han de ser consultadas con el especialista para personalizar los remedios que se pueden ofrecer.De aquí también se puede derivar la terapia ocupacional, que tiene como objetivo procurar que el pacientesea lo más autónomo posible, que pueda desarrollar actividades profesionales y de ocio al mayor alcance posible. Ya desde las fases más iniciales el terapeuta ocupacional puede ayudar a la persona afectada, viendo aspectos que pueda mejorar en la organización de su casa, etc. destinados a mejorar su vida diaria.

Otros tratamientos de una rama más natural como pueden ser la acupuntura, no están contemplados por el momento desde la neurología.

La Dr. Bayés explica los diversos tipos de alimentación que pueden llevar los enfermos de Parkinson y los efectos perjudiciales que pueden tener para el desarrollo del tratamiento. Algunos pacientes notan al respecto una interferencia en la absorción de la Levodopa. Realmente solo se trata de aquellos que al ingerir una cierta cantidad de proteinas noten que el efecto de la medicina no es el mismo. Para ello se puede diseñar una dieta de redistribución protéica, que orienta la ingesta de las mismas más hacia la noche, pero esto no se ha de hacer de forma indiscriminada porque puede conducir a desnutrición, etc.

Relacionado con lo anterior, algunos pacientes sufren problemas de alimentación, como la disfagia, que consiste en dificultad para tragar los alimentos. Esto ocurre desde fases iniciales de la enfermedad, y viene acompañado de un fenómeno común que es la disminución de la percepción de los trastornos que sufre el paciente. Para ello muchas veces se deben realizar pruebas, como la videofibroscopia, para detectar si el paciente sufre disfagia, que por otro lado acaba afectando a lo largo de la enfermedad a casi la totalidad de los pacientes. Es importante que estén informados al respecto, porque pueden ver disminuidas sus defensas y mecanismos defensivos como la tos, que pueden entrañar peligros para la salud.

Fuente: vivirmejor

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