Cómo amamantar a un bebé


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bebé amamantado por su madre


Se dice que amamantar es algo natural. Con la invención de las fórmulas preparadas para bebés y los biberones esterilizados, es algo que se está perdiendo.

La necesidad de algunas madres de volver rápidamente al trabajo puede provocar preocupación por no poder dar el pecho, incluso pensando que es algo natural, conveniente y sano para el bebé.

La Academia Americana de Pediatras recomienda amamantar al bebé al menos durante el primer año y que no coma otra cosa como mínimo durante los primeros seis meses.

Hay varias razones para que esto sea así. Lo primero y más importante es que se aporta al bebé todos los nutrientes que necesita, y es especialmente recomendable para el aparato digestivo del bebé.

La leche materna mejora considerablemente el sistema inmunológico. Dar el pecho al bebé también ayuda a la madre a perder el peso que ha ganado durante el embarazo.

Las madres no se deben preocupar especialmente por la dieta cuando den el pecho a sus hijos aunque sí que deben comer alimentos variados y beber mucha agua. Pueden tomar vitaminas especiales para la lactancia y tener en cuenta que hay muchos medicamentos que no se deben tomar.

 

Pasos a seguir

  1. Alimenta al recién nacido frecuentemente y con regularidad. Todos los recién nacidos necesitan comer al menos cada 2 o 3 horas y deben dormir 5 horas seguidas cada 24 horas. Despierta al bebé durante el día para darle de comer para que el mayor número de horas de sueño sea por la noche. Deja que decida el bebé cuando quiere dejar de comer.
  1. Ten en cuenta que tu pecho tiene propiedades anti-bacterianas. Ninguna madre estando en casa se tendrá que lavar la manos y el pecho antes de amamantar al bebé. En los pechos están las glándulas de Montgomery que mantienen los pezones libres de bacterias.
  1. Busca un lugar cómodo. Trata de alimentarle sentada en una silla, sillón reclinable o un sofá cómodo; con cualquiera de éstos asientos te sentirás más cómoda. Ten cerca una botella de agua y algo de picar por si te entra hambre mientras le das el pecho.
  1. Hazlo simple. Cuantas menos prendas hayan entre el bebé y tú mejor. Llevar sujetador cuando estás en público es lo apropiado pero en casa no necesitas llevarlo. Las camisas con botones, son cómodas y suaves, y funcionan muy bien ya que ayudan a que el pecho sea más accesible. En casa, no necesitas taparte ya que si llega algún invitado se le puede decir que espere en otra habitación. Cuanta más piel haya en contacto con el bebé, más tranquilo y feliz se sentirá.
  1. Evita inclinarte. El mejor sitio para que repose el bebé son tus propios brazos, “tripita con tripita”. No pongas al bebé sobre un cojín (incluso si has recibido uno como regalo) ya que hará que tengas que doblar la espalda para darle el pecho. Lo ideal es que te sientes con la espalda recta y te eches un poco hacia atrás para que de esa forma te sientas relajada y cómoda. Si estás incorporada o encorvada estarás incómoda y le será más complicado al bebé poder comer. Puedes ponerte un cojín bajo los brazos pero no bajo el bebe.
  1. Coloca al bebé adecuadamente. Hay muchas formas eficientes de sujetar a un bebé para darle el pecho. Sea cual sea la posición que escojas, busca una línea recta entre la oreja, el hombro y la cadera. Mantén al bebé inmóvil.
  1. Cuándo abra la boca, apunta tu pezón hacia la parte superior de la boca para que quede por encima de la lengua. Llévalo hacia ti empujando desde su espalda pero sin meter la cabeza. Cuando cierre la boca debes notar que succiona pero no pellizca.
  1. Permite al bebé comer todo el tiempo que él desee. Algunos bebés son mas “eficientes” que otros. Dependiendo de lo “hábiles” que sean y de la cantidad de leche que la madre sea capaz de crear el bebé tardará más o menos tiempo en saciarse.
  1. Hazlo eructar si es necesario. Dependiendo de la cantidad de aire que absorba el bebé necesitará o no eructar.
  1. Prepárate para seguir una rutina de dar de comer y dormir. Un bebé recién nacido lo que hace la mayor parte del tiempo es comer y dormir. Poco a poco sabrás cuando tiene hambre y cuando tiene ganas de dormir.

 

Consejos

  • Mantente tranquila y confiada. Las mujeres le han dado de mamar a sus hijos toda la vida.
  • El bebé querrá comer cada 2 o 3 horas cuando sea recién nacido y en poco tiempo no tendrás que pensar mucho para saber lo que él quiere en cada momento. Cuando el bebé tenga un poco más de tiempo no necesitará que estés tan pendiente.
  • Llorar es el último indicador de que el bebé tiene hambre. No esperes a que llore para darle de comer. Los bebés chillarán, la llamarán, se relamerán, e incluso susurrarán para indicarte que están listos para la próxima comida. Los bebés amamantados te animarán a que le des el pecho cuando tengan hambre. Incluso se darán cuenta si hay otra madre produciendo leche materna alrededor e intentarán comer.
  • Consulta a tu médico si observas que el bebé no parece satisfecho o si le tienes que cambiar poco los pañales.
  • No le des alimentos sólidos hasta que no llegue a los seis meses incluso si tu madre o abuela te insiste en que el bebé necesita comer. Tu pediatra te dará la información necesaria y te dirá cuando puedes empezar a darle alimentos sólidos.
  • Nunca quites al bebé del pecho mientras está comiendo, esto hará que sientas dolor en los pezones. Si lo tienes que hacer, introduce el dedo meñique en su boca para que deje de succionar.
  • Si te duelen los pezones, es señal de que algo no va bien y debes estar más atenta a como empieza a mamar. Cuándo el bebé termine de comer, el pezón debe parecer redondeado, de la misma forma en la que estaba antes de empezar a comer. Si están en punta o como un “lápiz de labios”, se puede deber a que estás muy echada hacia adelante. Si tus pezones llegan a tener sangre o agrietados, debes pedir ayuda a tu pediatra inmediatamente. Muchos problemas se pueden resolver con una simple llamada.
  • Cambiar el pañal antes de darle de comer hará que esté más despierto si lleva mucho tiempo dormido o hace mucho que no come.
  • Apretar el pecho hará que salga una pequeña cantidad de leche y ayudará al bebé a que se ponga alerta para empezar a comer.
  • La leche materna se produce en base a las necesidades. Cuanta más leche des a tu bebé, más leche producirás.
  • La leche bombeada se puede almacenar en el congelador de aire seco hasta 3 meses. En el frigorífico puede aguantar hasta 8 días.
  • Para descongelar la leche, mete el recipiente en agua caliente o métela el día antes en el frigorífico. No lo hagas en el microondas ya que destruirá todos sus componentes beneficiosos para el bebé.
  • Se puede remover la leche descongelada antes de dársela al bebé.
  • Lleva cuidado con los perfumes, champús, geles y cremas que utilizas en la zona del pecho.
  • Si no estás cómoda con que te observen los invitados, pídeles que salgan de la habitación o cambia de habitación tú misma.
  • El instinto materno es algo natural, síguelo.

 

Advertencias

  • Los bebés que toman el pecho suelen mojar los pañales de8 a10 veces al día.
  • Los bebés que toman el pecho suelen hacer caquita amarilla alrededor de 4 veces al día.

Consulta a tu médico o pediatra si:

  • Al principio el bebé tiene reparos en tomar el pecho.
  • El bebé no mancha los pañales con regularidad.
  • Los pezones se agrietan y/o sangran.
  • El bebé no gana peso.
  • La piel o las uñas del bebé adquieren una tonalidad amarillenta.

 

Cosas que necesitarás

  • Pañales y tela para que eructe.
  • Un sujetador del tamaño adecuado que te debes comprar después de dar a luz.
 

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