Amàlia Lafuente: “El mayor reto que tenemos es el tratamiento del Alzheimer”
La doctora barcelonesa Amàlia Lafuente, que acaba de debutar como novelista con “Codi genètic” (Código genético), premio Ciutat de Badalona, reflexiona en una entrevista con Efe sobre su trabajo como farmacóloga y sostiene que en este ámbito uno de los mayores retos es encontrar un fármaco contra el Alzheimer.
Esta enfermedad es precisamente una de las protagonistas de su relato, publicado por Proa, aunque, advierte que también trata sobre relaciones humanas, con una historia de amor, sexo y competitividad laboral.
Lafuente, profesora titular de farmacología en la Universidad de Barcelona, indica que se ha centrado en una dolencia que afecta a muchas personas, aunque “a día de hoy es una de las que tiene un tratamiento farmacológico menos efectivo”.
En su novela, el descubrimiento de un medicamento contra el Alzheimer llena la vida de una joven investigadora, llamada Marina Fontcuberta, cuyo trabajo se complica con la llegada de un nuevo director, con una brillante carrera en Estados Unidos, al Instituto de Neurociencias en el que está realizando sus indagaciones.
Esta incorporación, muy habitual en los centros médicos españoles, comportará una situación conflictiva entre ambos, complicándose la trama al descubrir ella, de forma accidental, una molécula para reactivar la memoria. “Habrá tensión hasta el desenlace”, precisa la escritora.
La doctora Lafuente, especializada en el tratamiento farmacológica de la esquizofrenia, ha querido asimismo con esta obra poner negro sobre blanco el papel que juegan en los procesos de investigación muchos jóvenes becarios, que “cuentan con muy buenos currículos y mucha ilusión, pero que con el paso del tiempo ven como sólo tienen contratos temporales y mucha precariedad”.
A su juicio, se trata de resaltar el papel y la vulnerabilidad de “los investigadores anónimos, que aparecen en las publicaciones, pero siempre por debajo de sus jefes, que se ven como los únicos artífices de los descubrimientos”.
Por otra parte, a lo largo del texto se pone de manifiesto que “el mundo de la investigación, en el ámbito hospitalario, es muy estresante, con mucha competitividad, envidias e incluso traiciones”.
Detrás de un gran descubrimiento, prosigue la doctora, “es cierto que hay investigadores abnegados, pero también hay luchas encarnizadas por el poder, por estar en las publicaciones o por detentar las patentes”.
Amàlia Lafuente, a la que le encantaría continuar dedicándose a la literatura médica, conoce bien los ambientes que describe por llevar muchos años pisando los pasillos de un hospital como el Clínico de Barcelona, pero, advierte, “no he escrito una historia autobiográfica, y ni tan sólo el Alzheimer es mi especialidad, por lo que he tenido que llevar a cabo un trabajo de documentación importante”.
La doctora asevera que ha pasado cuatro años escribiendo esta obra, después de pasar por la escuela de escritura del Ateneo Barcelonés, una experiencia “que recomiendo a todo el mundo, por lo que me ha enseñado, ya que en plan autodidacta hubiera sido incapaz de acabar “Codi genètic”.
Fuente: adn